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Cinco cajas de regalo

¿Qué pasaría si de pronto, un día cualquiera, recibes en tu casa un detalle físico totalmente personalizado que parece decir «Gracias, de verdad, por estar ahí» de parte de tu propia empresa, un proveedor o de otra compañía con la que trabajes?

Te lo adelantamos: que el regalo sería lo de menos si lo comparamos con el impacto emocional que recibirías. 

Te lo decimos por experiencia, sí, que en Pleo nos gusta mucho cuidar a los nuestros y ponerlo en práctica con eso de los regalos de empresa, que parecen poca cosa pero ni de lejos, y te lo vamos a contar a lo largo del post.

Si andabas buscando inspiración para hacer regalos de empresa originales y personalizados o consejos para lograr un genuino «efecto wow» quédate, que también vamos a hablarte sobre ello antes de acabar con algunos ejemplos reales.

Mucho más que un regalo de empresa

Cuando haces un regalo de empresa estás yendo mucho más allá de lo que parece. Mucho, ¿eh?

Como no es una cosa que esté a la orden del día, ni el cliente, ni el proveedor ni el trabajador se lo esperan, por lo que el impacto, si se hace bien, puede ser mayúsculo.

Atrás quedó el llaverito típico de la comida de empresa de diciembre. No, no nos referimos a eso, que ya es cosa del pasado. Nos referimos a un regalo totalmente personalizado que se reciba en casa o en la oficina y que haga que la persona se sienta valorada y cuidada, con todo lo que implica.

Y eso es solo el principio. De hecho, aquí van algunos beneficios de currarse un buen regalo de empresa personalizado.

¡Hola, fidelización!

Mucho se habla de fidelizar clientes —que también es importante, claro—, pero… ¿y lo de fidelizar al equipo? Cuando hablábamos de las tendencias en el mundo laboral decíamos lo importante que era no solo atraer talento, sino retenerlo.

Bueno, pues los regalos de empresa contribuyen a eso. Consiguen que la persona que lo reciba se sienta especial, como que cuentas con ella a corto, medio y largo plazo. Y esa sensación despierta el deseo recíproco de prolongar la relación.

Clientes, proveedores, trabajadores… Si son buenos, hay que fidelizarlos a toda costa y los regalos de empresa juegan a tu favor para ello.

Refuerzas la percepción de marca

Para una startup es importante que la marca sea percibida como una que cuida de los suyos, que se preocupa y que atiende al detalle. Y eso no se consigue con un logo, tres colores y dos tipografías; en absoluto.

Hay que hacer marca siempre que se presente la oportunidad, y los regalos de empresa son una magnífica opción para ello. 

¿Te imaginas la simpatía que va a generar tu empresa entre trabajadores, proveedores y clientes cuando estos, conscientes de las dificultades del día a día del negocio, reciban un paquete con un regalo y una felicitación escrita a mano por el founder?

El camino para ser una lovemark —o marca que enamora— empieza por ahí 🥰

Creas «employer branding»

En el artículo sobre tendencias también hablábamos de la importancia de ser una empresa imán para el talento. Una «employer brand» o marca empleadora es aquella que se percibe suficientemente atractiva desde fuera como para atraer talento.

Y es que las personas ya no entran a trabajar en empresas que no encuentren atractivas; exigen sentirse cómodas y alineadas con los valores de estas, a quienes van a dedicar su tiempo y esfuerzo de forma indefinida. 

Si además consigues que esos regalos de empresa originales y personalizados que haga tu empresa se vean de puertas para afuera, aumentará vuestro sex appeal profesional y tendréis más posibilidades de atraer talento de verdad. El merchandising de marca, para este fin, funciona de maravilla.

La guinda del pastel: los regalos de empresa regalos son, pero también son… 

¡Gastos de representación! ¡Sí, como lo oyes!

Porque definimos los gastos de representación como «aquellos derivados de mejorar la imagen de una empresa ante clientes y proveedores».

Y los regalos de empresa consiguen justo eso, ¿no? 

Imagina que invitas a un proveedor a ver un partido de básquet del equipo de tu ciudad, mejorando así vuestra imagen. El coste de las entradas cuenta como gasto de representación, por lo que podrás desgravártelas en el próximo ejercicio fiscal.

Lo mismo se aplica a cualquier otro regalo que hagas a tus clientes y proveedores, ya sea con el fin de facilitarles la vida o simplemente de provocarles un fugaz momento de alegría. 

Al final estás creando una relación más cercana y haciendo que tu marca permanezca favorablemente en su memoria. Todo eso cuenta como mejorar la imagen de tu empresa y precisamente por ello es un gasto deducible. 

5 claves para lograr ese «efecto wow» con tus regalos de empresa 

Hemos llegado al meollo del asunto.

Aquí van algunos apuntes y consejos, todos ellos derivados de nuestra experiencia particular en Pleo. 

#1 Personaliza el regalo

Si no quieres personalizar el regalo en sí, añade una carta que lo acompañe, escríbela a mano y fírmala. A mayor nivel de personalización, mayor será el «efecto wow».

Si la persona percibe que alguien como el CEO de tu empresa ha decidido invertir una parte de su valioso tiempo en escribir unas líneas para ella, quedará sorprendida.

Si no quieres personalizarlo con una nota escrita a mano para cada miembro del equipo, cliente o proveedor, poner el nombre en el regalo en sí también es otra opción. 

¿Te imaginas un producto de merchandising como una taza con un «Juan» o un «Lucía» bien visible? La «luciría» con orgullo, ¡eso seguro!

#2 El cuándo importa

La fecha en la que se haga el regalo de empresa es importante. Si lo haces cerquita de las Navidades —fechas aparentemente óptimas para hacer regalos—, ten en cuenta que la persona probablemente reciba otros obsequios por parte de familiares, colegas o amigos y el que reciba del trabajo perderá algo de fuerza.

Busca, por tanto, una fecha menos popular y sorpréndele. Si quieres hacer el regalo de empresa en diciembre, no esperes a la última semana laborable del mes; ¿por qué no lo haces la primera, antes del puente?

Aquí van otros momentos ideales:

  • Al finalizar un proyecto, para agradecer a la persona su implicación en el mismo.
  • Al acabar el año, para agradecer el haberlo compartido y desear seguir así en el siguiente.
  • En un momento de mucho estrés, para que no todo sea negativo. Por ejemplo, si es un proveedor de productos de San Valentín, esas dos primeras semanas de febrero seguro que son de aúpa.
  • En una fecha señalada del sector que compartís profesionalmente, como sería el día del programador para una escuela de desarrollo web o el día de la Aduana —existe, lo prometemos— para una startup dedicada al transporte internacional. 
  • En un hito: si es para un miembro del equipo, podría ser cuando cumpla X años en la empresa. Si es un proveedor, si consigues enterarte de su próxima fecha especial —aniversario de su empresa, por ejemplo—, genial. 

#3 Y el cómo también

¿Va a ser una sorpresa total o vas a hacer que la startup mande un email avisando de que van a recibir algo pronto para generar hype?

¿El regalo físico va a tener embalaje con el aspecto de la marca? ¿Y el diseño del interior?

¿Lo va a recibir en casa, en el trabajo o dónde?

¿Va a llevar dedicatoria con algún guiño especial a la persona —que ya hemos visto que es una buenísima idea—?

Además del cuándo enviar el regalo, hay un montón de detalles relativos al cómo que también debes tener en cuenta.

#4 Si el regalo es útil, mejor que mejor 

No hay nada como que la persona pueda utilizar su regalo para que se acuerde de ti por habérselo dado. Lo hará cada vez que lo utilice.

Si el regalo es una pieza de decoración que se coloca en cualquier lado caerá en el olvido; en cambio, si tiene un uso diario, como una agenda moleskine personalizada, se acordará de ti cada vez que la abra o incluso cada vez que la vea cuando vaya a sentarse al ordenador. 

#5 Que guarde una relación natural con la marca

Otro factor a tener en cuenta es que el regalo parezca que solo pueda estar hecho por tu empresa. Si es un regalo que podría haberle hecho su pareja o una empresa competidora, algo falla: tiene que haber una conexión.

Imagina que tu empresa defiende unos firmes valores sostenibles y que decides enviarle este detalle a todos tus clientes: una botella de agua personalizable y reutilizable. Genial, este ya es un buen punto de partida. 

¿Y si el regalo viene en una caja de material biodegradable? Punto positivo número dos. ¿Que además incluyes una felicitación en papel reciclado en la que se menciona el aspecto sostenible del presente? Punto positivo número tres.  

Un regalo puede ser muchas cosas pero, ante todo, es un símbolo. Busca el vínculo, crea la narrativa y entrega tu mensaje de forma coherente y sutil. 

Regalos de empresa que fueron todo un acierto 

Vamos con los ejemplos. Son tres y avisamos: el último es nuestro, de estas últimas Navidades y es un regalo que hicimos con tanto cariño, que no podíamos dejar de mencionarlo. Vamos allá. 

El regalo de Declarando

Declarando, la startup del sector fintech que ayuda a los autónomos con sus impuestos, quiso hacerle un guiño a sus clientes más fieles con una camiseta muy especial con la que pudieran sentirse identificados.

Más concretamente, buscaban un detalle para poner en valor la valentía de los emprendedores que deciden ser libres y trabajar cómo y cuándo quieran.

El detalle vino de la mano del ilustrador 72 kilos, que creó una ilustración que rezaba «En medio del caos sigo siendo libre»: un mensaje simple que conecta, porque celebra la libertad, al tiempo que reconoce la dura realidad.

Y es que te lo adelantábamos antes: un buen regalo de empresa tiene en cuenta el contexto, que en este caso era el de una elevada incertidumbre laboral, agravada por la pandemia. 

Esta empatía con la comunidad autónoma es la que convirtió una humilde camiseta en un símbolo de libertad y en motivo de orgullo para una empresa y su gente. Y todo ello a pesar de los tiempos que corren, ¿o precisamente por tenerlos en cuenta?

El regalo de Tusquets Editores 

Tusquets, la editorial española que publica la obra del célebre escritor japonés Murakami, es la creadora de una camiseta épica que trasciende, pero mucho, el concepto clásico de regalo de empresa. 

Con el lema «Keep calm and read Murakami» acompañando el perfil de un gato —animal recurrente en la obra del autor—, la camiseta se concibió como un elemento promocional para el libro «Hombres sin mujeres». 

La editorial supo sacarle partido usándola en los eventos organizados para presentar el libro en toda Europa y en sorteos de Twitter, Facebook, etc. Una simple camiseta, bien tirada, y mucho engagement en las redes sociales como resultado. Hasta aquí todo normal.

Pero la sorpresa llegó con el entusiasmo de Murakami por la camiseta, que fue visto varias veces luciendo la prenda en público y que llegó a incluirla años después en un libro en el que habla sobre sus camisetas preferidas: «Murakami T: The T-shirts I Love».

Este resultado excepcional no fue fruto del azar. Tusquets jugó aquí con dos bazas: la complicidad del autor y su pasión por el coleccionismo de camisetas. Así que ya lo ves, la vida de un simple regalo de empresa, cuando se encuadra dentro de una acción de marketing bien planificada, puede ser larga e inesperada. 

El regalo de Pleo

Terminamos con un ejemplo de la casa.

En Pleo creemos que todo el mundo debería tener la oportunidad de disfrutar de nuestras tarjetas. Trabajamos cada día para que sea una experiencia ágil, sencilla y digital. Y estas Navidades quisimos que también fuese… ¡dulce!

Por eso, transformamos nuestras tarjetas en un set de galletas navideñas y las acompañamos con una postal escrita a mano y creada para la ocasión por nuestro equipo de diseño. Porque en un mundo donde el contacto físico entre trabajadores, clientes y proveedores se reduce al mínimo, detalles tangibles y físicos como este aportan un valor que va mucho más allá del que tiene el propio regalo en sí.

A ver qué se nos ocurre para la próxima, pero lo que es seguro es que volveremos a intentar sorprender a nuestra gente ‍✨

Y tú, ¿cómo tienes previsto hacerlo con los tuyos? Los regalos de empresa son una oportunidad magnífica de mostrarles cariño, pero el año tiene 365 días. ¿Qué tal darles tarjetas de empresa Pleo para brindarles autonomía, libertad y agilidad en su trabajo? 😄

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